La crisis del crédito privado y su efecto en el high yieldLa crisis del crédito privado y su efecto en el high yieldLa crisis del crédito privado y su efecto en el high yield
¿Cómo afectan las tensiones geopolíticas a los mercados de renta fija?
En este tipo de contexto se observa un patrón bastante común: mayor aversión al riesgo, ampliación de los diferenciales y mayores exigencias de prima por parte de los inversores.
Además, se han producido salidas de capital, especialmente en activos high yield en Europa y Estados Unidos, ya que los inversores han reequilibrado sus carteras hacia posiciones más defensivas.
Históricamente, la renta fija ha actuado como un activo refugio. ¿Sigue desempeñando ese papel?
Sí. En general, la renta fija sigue siendo más defensiva que la renta variable. Incluso en el segmento de high yield, las caídas se han contenido, ligeramente por encima del 1 %, muy por debajo de la volatilidad registrada en el mercado de valores.
Por lo tanto, la renta fija sigue funcionando como un activo más defensivo, especialmente en entornos de incertidumbre. Dicho esto, el high yield se encuentra en el tramo más arriesgado dentro de la renta fija, lo que explica una mayor ampliación de los diferenciales en comparación con el grado de inversión.
¿Qué segmentos son los más sensibles al entorno macroeconómico actual?
El segmento high yield suele ser el más expuesto, ya que es más sensible a la evolución macroeconómica. A medida que aumentan las preocupaciones sobre las presiones inflacionistas y su posible impacto en el crecimiento, este segmento tiende a verse más afectado que el resto de la renta fija.
¿Está el mercado subestimando el riesgo de una nueva crisis inflacionaria vinculada a los costes energéticos?
Se trata de una cuestión con dos vertientes. Por un lado, no se espera que los bancos centrales reaccionen a corto plazo con subidas de tipos únicamente debido a la situación en Oriente Medio.
Por otro lado, la evolución de las presiones inflacionistas dependerá en gran medida de la duración del conflicto. Cuanto más se prolongue, mayor será el riesgo. Por ahora, el escenario base sigue siendo el de un conflicto a corto plazo, con la posibilidad de una distensión y un eventual acuerdo entre las partes.
No creo que vayamos a enfrentarnos a un escenario inflacionista en las principales economías del mundo. El impulso económico sigue siendo lo suficientemente sólido como para contrarrestar el impulso inflacionista.
En cuanto al crédito privado, ¿se trata de un ajuste puntual o de un problema estructural?
Por un lado, hay una cantidad significativa de capital que busca salir de estas inversiones. Al mismo tiempo, estamos viendo que el crédito privado necesita ajustar sus valoraciones a la baja de forma continua.
Dicho esto, no lo consideraría un problema sistémico, es decir, no creo que sea lo suficientemente grande como para provocar una nueva crisis financiera o una ola de ventas.
Durante muchos años, el crédito privado ha recibido importantes entradas de capital. Esto ha generado situaciones en las que un elevado capital compite por las mi