“En secundarios entras a mitad de partido y recuperas la inversión desde el primer día””En secundarios entras a mitad de partido y recuperas la inversión desde el primer día””En secundarios entras a mitad de partido y recuperas la inversión desde el primer día”
En 2026 se habla mucho de fondos alternativos como herramienta para reducir volatilidad y diversificar más allá de bolsa y bonos. ¿Qué papel real deberían tener hoy en una cartera de un inversor institucional o patrimonial, y qué errores hay que evitar al incorporarlos?
Lo primero que destacaría es que los activos alternativos ya empiezan a ser una realidad muy latente en las carteras de los inversores institucionales. Hace unos años, precisamente, eran algo considerado más externo o propiamente “alternativo”. Sin embargo, desde hace un tiempo, empiezan a ocupar poco a poco un puesto relevante. Los mercados privados cuentan ya con un volumen cercano a los 20 billion a nivel global y, por lo tanto, empiezan a tener una penetración notable. Esto es especialmente visible en España, donde pasamos de no tener apenas presencia a registrar una participación importante en carteras de inversión destacadas.
¿Por qué habría que incluirlos o cuáles son los puntos positivos que observamos? Considero que esta premisa se basa en tres pilares fundamentales:
Descorrelación: Permite desmarcarse de los mercados de renta variable y de los mercados públicos. Esto es de gran utilidad en un entorno como el actual, caracterizado por una geopolítica muy activa, volatilidad, decisiones que cambian de un día para otro y valoraciones de mercado muy altas.
Previsibilidad de rentas: Ofrece una generación de rentas mucho más previsible, sobre todo en fondos enfocados en infraestructuras o en deuda privada, aportando una mayor visibilidad al inversor.
Sectores en crecimiento: Brinda la posibilidad de entrar en sectores en pleno desarrollo, como la infraestructura digital, la transición energética o la defensa, a los que los mercados públicos actuales no permiten acceder fácilmente.
En cuanto a los errores o problemáticas que estamos detectando en algunos casos, destacan los siguientes puntos:
Previsión de liquidez: Al tratarse de inversiones a largo plazo, es indispensable realizar una planificación óptima de la liquidez. Las llamadas de capital (capital calls) deben gestionarse muy bien; cuando no se coordinan adecuadamente con la liquidez disponible del cliente para los años siguientes, se suelen provocar conflictos.
Sesgo de marca: Con frecuencia se vende un producto más por el peso de la marca o por el nombre de la gestora que por su propio track record o un análisis riguroso de las añadas anteriores. Para evitar que un fondo no funcione, es vital realizar una due diligence profunda.
Sobredimensión de estrategias: Detectamos en ciertas carteras un exceso de líneas invertidas. Cuando esto ocurre, se evidencia la falta de un enfoque táctico en la construcción global de la cartera, priorizando de forma aislada la rentabilidad de cada uno de los fondos, lo cual puede resultar peligroso.
Los mercados privados han crecido mucho, pero también se han vuelto más complejos. ¿Dónde veis hoy mejores oportunidades: private