“La tendencia a medio y largo plazo del oro y de Bitcoin es claramente alcista””La tendencia a medio y largo plazo del oro y de Bitcoin es claramente alcista””La tendencia a medio y largo plazo del oro y de Bitcoin es claramente alcista”
José Luis Cava centra su análisis en el crecimiento de la oferta monetaria mundial y sostiene que este proceso erosiona de forma constante el poder adquisitivo del dinero, lo que, a su juicio, convierte al oro y al Bitcoin en activos con una tendencia estructuralmente alcista a medio y largo plazo. Para ello, explica el concepto de M2, que engloba el efectivo, los depósitos bancarios y otros instrumentos financieros fácilmente convertibles en liquidez, y subraya que en China esta magnitud representa el 250% del PIB y crece a un ritmo anual del 8,6%.
El analista compara ese incremento con el crecimiento de la producción mundial de oro, que sitúa en torno al 2% anual y con tendencia a desacelerarse, concluyendo que “la manera de defendernos de esta creación masiva de dinero es invirtiendo en oro”. Extiende el razonamiento a otras grandes economías como Estados Unidos, Europa, Reino Unido y Japón, donde también aumenta la oferta monetaria, por lo que considera razonable esperar una revalorización media del oro del entorno del 5%-6% anual.
Cava sostiene que los propios ciudadanos chinos están reaccionando frente a esa pérdida de poder adquisitivo abandonando los depósitos bancarios para comprar oro físico. Destaca que China importó 163 toneladas de oro en mayo y más de 150 toneladas mensuales durante los tres últimos meses, interpretando este comportamiento como una pérdida de confianza en el dinero fiduciario. Además, afirma que el Gobierno chino favorece estas compras relajando la regulación e incrementando la capacidad de almacenamiento de la Bolsa de Shanghái, con el objetivo de reforzar el papel del oro en el sistema financiero.
El experto reconoce que a corto plazo existen ventas procedentes de países como Rusia, Turquía o algunos Estados del Golfo, pero considera que se trata de factores temporales que no alteran la tendencia de fondo. En este contexto, asegura que “la tendencia a medio y largo plazo del oro y de Bitcoin es claramente alcista”, atribuyendo las caídas actuales únicamente a presiones pasajeras.
Por último, Cava traslada el mismo razonamiento a Estados Unidos, donde estima que el crecimiento anual de la M2 ronda el 5%, lo que, según afirma, implica una pérdida equivalente de capacidad adquisitiva para los ahorradores. Como cierre, introduce una reflexión sobre el Foro Económico Mundial y su programa de Jóvenes Líderes Globales, sosteniendo que esta iniciativa busca formar a futuros dirigentes para, posteriormente, “insertarlos en los gobiernos”, planteando esta idea como ejemplo de la influencia que, en su opinión, ejercen determinadas élites sobre la política internacional.