“El nuevo mapa de los fondos: menos duración, más calidad y apuestas por las megatendencias que vienen””El nuevo mapa de los fondos: menos duración, más calidad y apuestas por las megatendencias que vienen””El nuevo mapa de los fondos: menos duración, más calidad y apuestas por las megatendencias que vienen”
El inversor afronta una nueva etapa en los mercados en la que ya no basta con comprar una temática de moda o mantener posiciones tradicionales de renta fija esperando rentabilidades fáciles. La volatilidad, el nuevo escenario de tipos de interés y la necesidad de encontrar fuentes de crecimiento obligan a revisar las carteras y a ser mucho más selectivos.
Una de las primeras advertencias apunta a la renta fija global. En concreto, sobre el fondo PIMCO GIS Income Fund, clase E EUR Hedged Accumulation, la opinión es clara: la elevada duración de la cartera supone un riesgo difícil de justificar en el entorno actual. Con una duración superior a seis años, cualquier repunte de los tipos de interés puede traducirse en pérdidas relevantes para el inversor. La sensibilidad al movimiento de los bonos hace que una eventual subida de tipos por parte de los bancos centrales tenga un impacto directo sobre el valor liquidativo del fondo.
La conclusión es que las métricas del producto reflejan un ciclo menos favorable que en años anteriores. En un mercado donde la rentabilidad de la renta fija vuelve a depender tanto del nivel de tipos como de la selección de emisiones, la duración se convierte en un factor decisivo y no siempre juega a favor del inversor.
Biotecnología, robótica y defensa: tres apuestas con argumentos diferentes
Más allá de la renta fija, los inversores siguen buscando sectores capaces de beneficiarse de grandes transformaciones estructurales. Entre ellos destacan la biotecnología, la automatización y la defensa, aunque cada uno responde a una tesis de inversión diferente.
En biotecnología, una de las referencias destacadas es Polar Biotechnology, una sicav especializada en compañías capaces de protagonizar fuertes revalorizaciones cuando alcanzan hitos relevantes. Su estrategia no consiste simplemente en comprar empresas con buenas perspectivas, sino en identificar compañías donde un acontecimiento concreto —como los resultados de un ensayo clínico o una aprobación regulatoria de la FDA o la EMA— pueda cambiar radicalmente la percepción del mercado.
La clave de este sector está precisamente en esa capacidad de transformar expectativas. Una pequeña compañía biotecnológica puede pasar de ser una apuesta de nicho a convertirse en un actor relevante si consigue demostrar la eficacia de un tratamiento. Eso sí, el potencial de rentabilidad viene acompañado de una volatilidad elevada.
En robótica, la visión es más amplia de lo que sugiere el propio nombre del sector. El fondo Pictet Robotics no invierte únicamente en fabricantes de robots, sino en toda la cadena de valor de la automatización: desde productores de semiconductores hasta compañías de software, inteligencia artificial y aplicaciones industriales.
La tesis de inversión está más vinculada a la revolución tecnológica que a la fabricación física de máquinas. Empresas como Salesforce, Alphabet, ServiceNow o SAP forman parte de