¿La Inteligencia Artificial está en una burbuja o sigue en expansión?
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La Inteligencia Artificial y su Impacto en la Energía y la Economía Global
José Luis Cava, analista financiero, sostiene que la inteligencia artificial (IA) no está en una fase de burbuja, sino que está en plena explosión. Este fenómeno se traduce en un auge significativo en la construcción de centros de datos, con Estados Unidos liderando esta tendencia. En este artículo, exploraremos las implicaciones de este crecimiento, la relación entre la IA y la energía, y cómo esto afecta a la economía global.
El Auge de los Centros de Datos en Estados Unidos
Cava destaca que Estados Unidos cuenta con más centros de datos que el resto del mundo combinado. Este crecimiento no muestra signos de desaceleración, como lo evidencian los gráficos de los “siete magníficos” y de los semiconductores, que presentan una clara tendencia alcista. Sin embargo, el analista advierte sobre la posibilidad de una corrección dentro de esta tendencia positiva.
La Dependencia de la Energía para el Crecimiento de la IA
Un aspecto crucial que Cava subraya es que el crecimiento de la inteligencia artificial está intrínsecamente ligado a la disponibilidad de energía eléctrica. Menciona que OpenAI ha solicitado a la Casa Blanca un aumento masivo en la capacidad de generación eléctrica, ya que la energía podría convertirse en el principal obstáculo para la expansión de la IA.
A diferencia de China, que tiene un suministro energético suficiente, Estados Unidos enfrenta desafíos en este ámbito. Un ejemplo notable es el caso de Google, que planea adquirir electricidad de NextEra, una empresa que reabrirá una central nuclear para satisfacer la creciente demanda. Cava presenta un gráfico del valor bursátil de NextEra, que ha estado acumulando energía en torno a una resistencia de 92 dólares, sugiriendo que una ruptura podría desencadenar un aumento significativo en su valor.
La Demanda de Cobre y el Futuro Energético
Además, Cava indica que la inteligencia artificial impulsará la demanda de cobre, un recurso esencial para la tecnología. Mientras China refuerza su capacidad energética y Estados Unidos busca ampliarla, Europa, y en particular Alemania, está cerrando centrales nucleares. Este cierre, que incluye la clausura de tres centrales en 2023 y la demolición de torres de refrigeración, es criticado por Cava, quien argumenta que las élites en Europa están impulsando un consumo de energías renovables que no es suficiente para alimentar los centros de datos.
La Perspectiva de los Inversores y la Inseguridad Económica
En un contexto de incertidumbre, Cava observa que los inversores particulares están liderando las subidas en la bolsa. Propone una hipótesis interesante: ¿podría ser que las personas intentan ganar dinero rápidamente para protegerse de lo que pueda venir? Durante una reunión en Londres, notó que muchos jóvenes inversores actuaban motivados por esta incertidumbre.
La Desconfianza en las Monedas y el Caso de China
Finalmente, Cava plantea una reflexión sobre la desconfianza en las monedas de los gobiernos. Pregunta: “¿Qué tienen en común un argentino, un venezolano y un chino?” La respuesta es que todos desconfían de la moneda de sus gobernantes, independientemente de su ideología política. En China, la oferta monetaria está en aumento, y el yuan se deprecia frente al oro y al Bitcoin. Cava señala que, ante una depreciación del 10 o 15% anual, la gente opta por comprar oro y Bitcoin, aunque las élites reaccionan prohibiendo estas acciones. En China, poseer Bitcoin es considerado un delito, a excepción del yuan digital, que Cava califica como “la basura digital del Banco”.
Conclusión
En resumen, la inteligencia artificial está en un momento de crecimiento explosivo, impulsado por la construcción de centros de datos y la demanda de energía. Sin embargo, la falta de capacidad eléctrica en Estados Unidos y el cierre de centrales nucleares en Europa presentan desafíos significativos. Además, la desconfianza en las monedas de los gobiernos, especialmente en países como China, refleja una tendencia global hacia la búsqueda de activos más seguros como el oro y el Bitcoin. La intersección de estos factores tendrá un impacto profundo en la economía global y en el futuro de la inteligencia artificial.
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