El Dow Jones cae nuevamente, afectado por la situación en Irán y un dato de inflación esperado.
El índice DOW JONES ha experimentado una caída del 0,41%, situándose en 47.713,96 puntos. Entre las acciones más afectadas se encuentran Home Depot y Salesforce, que han registrado descensos del 1,87%. En contraste, Amazon destaca con un incremento del 1,50%. Por su parte, el S&P 500 ha retrocedido un 0,15%, alcanzando los 6.772,33 puntos, mientras que el índice tecnológico Nasdaq ha disminuido ligeramente un 0,02%, hasta los 22.631,07 puntos.
Wall Street había disfrutado de una jornada de euforia el miércoles, impulsada por las noticias sobre un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. En ese contexto, el Dow JONES se disparó más de 1.300 puntos, lo que representa un aumento del 2,85%, marcando su mejor día desde abril de 2025, cuando el expresidente Trump moderó su postura sobre ciertos aranceles. El S&P 500 también se benefició, subiendo un 2,51%, mientras que el Nasdaq Composite se anotó un 2,8%.
A pesar de este optimismo, la tregua de dos semanas es considerada frágil. El presidente Donald Trump ha advertido que las fuerzas militares estadounidenses permanecerán en la región, equipadas con más munición y armamento, listas para actuar contra “un enemigo sustancialmente debilitado”. Aunque Trump se muestra confiado en el cumplimiento del acuerdo, ha dejado claro que, si las cosas no salen como se espera, “empezará el tiroteo”, prometiendo una respuesta mayor y más contundente que cualquier otra vista anteriormente.
La reciente declaración de Trump se produce tras un ataque coordinado por parte de Israel, que resultó en la muerte de más de 250 personas en Líbano. Este evento ha llevado al principal negociador iraní a advertir que un alto el fuego bilateral o negociaciones son “irrazonables” en este contexto. Mohamed Bager Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, ha emitido un comunicado al respecto, reflejando la tensión en la región.
La situación en el estrecho de Ormuz también es preocupante. La agencia de noticias semioficial iraní Fars ha informado que el tránsito de petroleros se ha detenido tras los ataques israelíes. Sin embargo, el vicepresidente estadounidense JD Vance ha desmentido esta afirmación, indicando que “estamos viendo señales de que los estrechos están comenzando a reabrirse”.
La fragilidad de la tregua se refleja en el aumento de los precios del petróleo, que han repuntado tras experimentar su mayor caída desde 2020, el año de la pandemia. Los futuros del West Texas han subido un 5,26%, alcanzando los 99,38 dólares por barril, mientras que el Brent, referencia internacional, ha avanzado un 3,46%, situándose en 98,03 dólares por barril.
Goldman Sachs ha advertido que el crudo Brent podría promediar más de 100 dólares por barril hasta 2026 si el estrecho de Ormuz permanece cerrado durante un mes más. Los analistas, liderados por Daan Struyven, han señalado que “la situación sigue siendo incierta” y que los riesgos para las previsiones de precios se inclinan al alza.
En conclusión, la situación en Oriente Medio sigue siendo volátil, con un alto el fuego que parece frágil y un mercado de petróleo que responde a las tensiones geopolíticas. Los inversores deben estar atentos a los desarrollos en la región, ya que cualquier cambio podría tener un impacto significativo en los mercados financieros globales. La combinación de incertidumbre política y fluctuaciones en los precios del petróleo subraya la necesidad de un análisis cuidadoso y una estrategia de inversión bien informada.