El Dow Jones cae tras el IPC, pero finalizará la semana con un aumento superior al 3%.
El índice DOW JONES ha experimentado una ligera caída del 0,08%, situándose en 48.147,25 puntos. Nike se posiciona como el valor más bajista, con un descenso del 0,98%, seguido de Walmart, que baja un 0,94%. En contraste, Amazon destaca con un aumento del 1,40%. Por su parte, el S&P 500 ha subido un 0,26%, alcanzando los 6.842,37 puntos, mientras que el Nasdaq avanza un 0,56% hasta los 22.949,70 puntos.
Wall Street ha tenido una jornada positiva, tras el cierre del jueves, donde el Dow Jones registró un alza del 0,58%. Este incremento se suma a la subida de más del 2% del miércoles, marcando su mejor día desde abril del año pasado. Gracias a este impulso, el índice ha logrado mantenerse en positivo en el acumulado del año. El S&P 500 y el Nasdaq Composite también han tenido un buen desempeño, con incrementos del 0,62% y 0,83% respectivamente, lo que representa su séptima sesión consecutiva en positivo. Para el S&P 500, esta es su racha alcista más larga desde octubre de 2025, mientras que el Nasdaq no había tenido una racha similar desde agosto de 2024. El índice tecnológico está cerca de salir de la fase de corrección técnica en la que se encontraba.
El acumulado de la semana es claramente positivo. Hasta el cierre del jueves, el Dow ha subido un 3,61%, el S&P 500 un 3,68% y el Nasdaq un 4,31%. Este optimismo en el mercado se produce tras el establecimiento de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, la situación en Oriente Medio sigue siendo compleja, lo que mantiene a los inversores atentos a los primeros pasos de la mediación diplomática.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha accedido a iniciar negociaciones con el Líbano, después de que funcionarios iraníes acusaran a Israel de violar el alto el fuego y cerrar el estrecho de Ormuz. Además, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró “optimista” sobre un posible acuerdo para poner fin al conflicto de seis semanas, aunque posteriormente amenazó a Teherán por cobrar peajes al paso de barcos por el estrecho de Ormuz. Las conversaciones de paz están programadas para este fin de semana, tras una llamada de altos funcionarios de la Casa Blanca a Netanyahu, instándole a reducir los ataques contra el Líbano.
La tensión en la región se refleja en los precios del petróleo, que se mantienen cerca de los 100 dólares por barril. Arabia Saudí ha anunciado que su capacidad de producción se ha visto reducida debido a ataques contra su infraestructura energética. Esta reducción se estima en aproximadamente 600.000 barriles diarios, lo que representa cerca del 10% de las exportaciones habituales de crudo del reino, según cálculos de Bloomberg. Los futuros del petróleo West Texas han subido un 0,45%, alcanzando los 98,31 dólares por barril, mientras que el crudo Brent, de referencia internacional, ha bajado un 0,11%, situándose en 95,81 dólares. Sin embargo, ambos contratos se dirigen hacia su mayor caída semanal desde junio.
El oro, que ha sido un refugio seguro durante gran parte del conflicto en Oriente Medio, también ha mostrado movimientos significativos en su valor. La incertidumbre en la región ha llevado a muchos inversores a buscar activos más seguros, lo que ha influido en el precio del oro. A medida que la situación evoluciona, los mercados seguirán reaccionando a las noticias y desarrollos en Oriente Medio, lo que podría tener un impacto considerable en las tendencias económicas globales.
En conclusión, el panorama actual en los mercados financieros refleja una mezcla de optimismo y cautela. A pesar de las recientes subidas en los índices, la situación en Oriente Medio y las tensiones geopolíticas continúan siendo factores determinantes que los inversores deben considerar. La próxima semana será crucial, ya que las negociaciones de paz y la evolución de la producción de petróleo en Arabia Saudí podrían influir en la dirección de los mercados. Mantenerse informado sobre estos desarrollos será esencial para entender el comportamiento futuro de los índices y los precios de las materias primas.