El sector asegurador mantiene un perfil conservador, aunque gana interés por la renta variable y los mercados privadosEl sector asegurador mantiene un perfil conservador, aunque gana interés por la renta variable y los mercados privadosEl sector asegurador mantiene un perfil conservador, aunque gana interés por la renta variable y los mercados privados
Según la nueva edición del estudio ‘Inversiones en el sector asegurador. Tendencias 2026’, que ha publicado esta semana ICEA en colaboración con Amundi, en 2025 el sector asegurador español invirtió 343.398 millones de euros, lo que equivale aproximadamente al 20,4% del Producto Interior Bruto. El 85,9% de este volumen (294.810 millones) correspondió al negocio tradicional, mientras que el 14,1% restante estuvo vinculado a productos en los que el riesgo de inversión es asumido por el tomador.
Entre las principales conclusiones del estudio, más del 53% de los activos se invierten en títulos españoles, lo que pone de manifiesto el papel del sector asegurador como inversor institucional y su contribución a la financiación de la economía nacional. El resto de la inversión se dirige mayoritariamente a países del entorno europeo, especialmente a la zona euro. De hecho, cerca del 90% del total invertido por las entidades españolas se concentra en activos emitidos en países de la Unión Económica y Monetaria, lo que limita la exposición a riesgos cambiarios y favorece la coherencia con la denominación en euros de la mayor parte de los pasivos.
Por asignación de activos, el 66,2% de la cartera del sector asegurador español se concentró en renta fija directa, en concreto se invirtieron 227.182 millones de euros, mostrando así la orientación prudente del sector, alineada con sus compromisos a largo plazo y los requisitos regulatorios en materia de solvencia. En concreto, el efectivo y los depósitos representaron el 3,6% del total, mientras que la deuda pública constituyó la principal categoría con un 46,3%, seguida de la deuda corporativa, que alcanzó el 19,9%.
Por su parte, los activos considerados de mayor riesgo presentaron un peso más limitado, aunque significativo, reflejando una estrategia de diversificación que busca mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo sin comprometer la estabilidad global del balance. Así, la inversión en renta variable directa supuso el 7,7% del total, con un volumen total invertido que ascendió a 26.501 millones de euros, que se dirigió mayoritariamente hacia el sector financiero y asegurador.
Las instituciones de inversión colectiva (IIC) alcanzaron el 13% del conjunto de la cartera de inversiones del sector con un volumen de 44.754 millones de euros invertidos, configurándose como vía eficiente de gestión y optimización del binomio rentabilidad-riesgo.
Asimismo, la inversión directa en activos inmobiliarios alcanzó los 10.933 millones de euros, lo que representa el 3,2% del total de las inversiones. Este peso limitado responde, en gran medida, a las características propias de este tipo de activo, si bien continúa desempeñando un papel relevante como instrumento de diversificación y generación de rentas estables a largo plazo.
El sector asegurador español, uno de los más conservadores de Europa
Si comparamos esta radiografía del sector asegurador por geo