Los bonos CoCo mantienen su atractivo dentro de la renta fijaLos bonos CoCo mantienen su atractivo dentro de la renta fijaLos bonos CoCo mantienen su atractivo dentro de la renta fija
El punto de partida es claro: Los instrumentos subordinados financieros, los CoCos, no son para todo el mundo: son volátiles y pueden sufrir caídas relevantes. Sin embargo, los datos históricos ofrecen una lectura razonablemente positiva: desde el lanzamiento del mercado en 2014 (antes se emitían como bonos perpetuos), solo se han registrado dos años negativos: 2018 y 2022, que estuvieron marcados por fuertes subidas de tipos de interés. Los impagos han sido históricamente muy limitados, en torno al 2–3 % en total, lo que equivale a unos 20–25 puntos básicos al año. Es un nivel muy bajo que los diferenciales de crédito pueden absorber sin dificultad.
En términos de rentabilidad, el entorno resulta atractivo, las yields se sitúan en niveles históricamente interesantes, por encima de la media a largo plazo, lo que se ha traducido en retornos sólidos. Además, los CoCos se presentan como una alternativa real para inversores de high yield preocupados por su exposición a sectores más débiles. Actualmente existe cierta inquietud en segmentos como automoción, químico o parte del consumo, ya que los elevados precios del petróleo presionan los beneficios. Con una rentabilidad similar o incluso superior, es posible rotar hacia CoCos, concretamente hacia instrumentos Additional Tier 1 emitidos por bancos con fundamentales muy sólidos.
Uno de los aspectos más debatidos es el impacto de posibles subidas de tipos en Europa. Por un lado, unos tipos más altos mejoran los fundamentales y la rentabilidad de los bancos; por otro, pueden ser negativos para los bonos, al ajustarse los precios a la baja. No obstante, se descarta un escenario comparable al de 2022. Ese año, la inflación pasó del 1–1,5 % al 10 % y los tipos subieron desde terreno negativo hasta el 4 %. Hoy partimos de niveles cercanos al 3 %, por lo que un movimiento hasta el 4 % sería mucho más contenido. Además, las yields actuales ofrecen un mayor colchón: A finales de marzo, los CoCos denominados en euros ofrecían una rentabilidad del 6,1 %, frente al 2,5 % en 2021, antes del shock inflacionario. Están mejor posicionados para absorber nuevas subidas.
La cartera de Swisscanto mantiene un claro sesgo europeo, aproximadamente un 70 % en bancos europeos, entre un 15 % y un 20 % en aseguradoras europeas y cerca de un 10 % fuera de Europa, incluyendo entidades de Latinoamérica, México y Canadá. Desde el punto de vista geográfico, los bancos del sur de Europa – Italia, España, Irlanda – cotizan ahora con diferenciales mucho más cercanos a los de Europa central y del norte. En algunos casos, grandes entidades españolas e italianas ofrecen incluso menores yields que bancos alemanes. Algo impensable en 2017.
Durante el último año, algunos de los principales bancos españoles e italianos nos parecían relativamente caros. Tras la reciente corrección, han vuelto a niveles más razonables, lo que nos ha llevado a incrementar la exposición, especialmente en ban