“América Latina puede ser uno de los grandes ganadores en un mundo volátil”“América Latina puede ser uno de los grandes ganadores en un mundo volátil”“América Latina puede ser uno de los grandes ganadores en un mundo volátil”
Nuestro escenario base para la región latinoamericana sigue siendo en términos generales positivo, aunque los riesgos de cola negativa han aumentado con la guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz. Nuestra visión constructiva sobre la región se apoya en tres pilares principales:
i) Entorno macroeconómico. Consideramos que las economías latinoamericanas están mejor posicionadas que en ciclos anteriores, tanto desde una perspectiva local como global, con una inflación controlada, aunque con tipos de interés reales aún elevados (especialmente en Brasil), lo que proporciona un atractivo carry y atrae flujos extranjeros. Los recientes giros políticos de derecha en Argentina y Chile podrían ser catalizadores clave para mejorar las tendencias económicas en adelante, mientras que Perú, Colombia y Brasil aún afrontan elecciones este año. También se considera que los tipos en su punto máximo en Brasil son uno de los principales catalizadores para la región, pese a un ritmo de recortes más lento de lo previsto y un ciclo de recortes de tipos potencialmente menos profundo debido al shock del precio del petróleo y a la preocupación por efectos de segunda y tercera ronda sobre la inflación.
ii) Valoración. Las valoraciones continúan siendo un catalizador positivo para la región, ya que aún cotiza con descuento respecto a su historia, en un mundo que cotiza con prima, a pesar de la revalorización observado el año pasado en LatAm.
iii) Posicionamiento. El posicionamiento sigue siendo ligero en la región, tanto por parte de inversores locales, que han afrontado años difíciles con tipos altos y mantienen asignaciones en mínimos de varios años, como de inversores extranjeros. Pequeños cambios en la asignación global/diversificación pueden generar fuertes flujos hacia la región, como se evidenció en enero y febrero de este año.
Vemos a América Latina como un ganador relativo en un mundo volátil. Aunque los conflictos geopolíticos globales han generado volatilidad en los mercados, siempre que los riesgos globales se moderen gradualmente sin provocar una recesión, creemos que la narrativa de diversificación global fuera de los activos denominados en dólares (USD) debería traducirse en una mayor debilidad del dólar y en flujos continuados hacia la región. LatAm está relativamente aislada de las actuales tensiones geopolíticas en comparación con otros mercados emergentes, debido a su distancia geográfica y al hecho de que varios países (como Brasil, Argentina y Colombia) son exportadores netos de petróleo. Sin embargo, la cesta de inflación de la región está fuertemente ponderada hacia energía y alimentos.
LatAm es también una región de “valor”, que se beneficia del cambio de paradigma desde compañías tecnológicas ligeras en activos hacia empresas intensivas en activos (‘HALO’) de materias primas y materiales, que invierten en activos físicos con menor riesgo de disrupción por IA e