El S&P 500 roza máximos mientras bonos, deuda y China pueden poner en jaque el boom de la IAEl S&P 500 roza máximos mientras bonos, deuda y China pueden poner en jaque el boom de la IAEl S&P 500 roza máximos mientras bonos, deuda y China pueden poner en jaque el boom de la IA
Los estrategas de Wall Street han señalado que, a pesar de los temores, el gasto en inteligencia artificial o IA está empezando a dar sus frutos. Los analistas de JPMorgan elevaron su precio objetivo para el S&P 500 de 7.800 a 8.000 la semana pasada, citando no solo las sólidas ganancias y las revisiones al alza de las previsiones, sino también la fuerte demanda de la nube, donde las empresas alquilan capacidad de procesamiento y almacenamiento.
Si se habla del propio índice S&P 500, en el gráfico logarítmico aprecia mejor la relación de largo plazo entre la capacidad de las empresas para generar beneficios y lo que los inversores están dispuestos a pagar por ellas. Las dos líneas no avanzan juntas todos los meses, ni tendrían por qué hacerlo, pero mantienen una conexión evidente. A muy largo plazo, las cotizaciones no pueden multiplicarse indefinidamente si los beneficios permanecen inmóviles. El mercado puede adelantarse a los resultados durante años, pero no puede divorciarse de ellos para siempre. Y, de hecho, cuando sucede es cuando vemos caídas en los mercados. Me he permitido redondear episodios que quizá te suenen, como las puntocom, la gran recesión, o las caídas de 2018 y 2022. Ver: S&P 500: el gráfico que cambia según cómo lo mires.
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En este mercado entra también la geopolítica. El escenario geopolítico actual afronta un nuevo paradigma: Estados Unidos y China luchan por la supremacía económica, tecnológica y militar, anhelando el estatus de gran superpotencia líder mundial. El objetivo es el control de industrias estratégicas clave como los semiconductores, el procesamiento de tierras raras y el dominio de los mercados energéticos. Para este fin, se inician conflictos bélicos y guerras comerciales donde el respeto al derecho internacional está siendo desplazado por la “ley del más fuerte”. Te interesa: La Reconfiguración del Orden Mundial: hacia un Nuevo Paradigma de Poder.
La carrera por la supremacía tecnológica entre China y Estados Unidos se mantiene por todo lo alto. Y entre las tecnologías, el frente de la IA apunta a ser la batalla actual que se está librando entre las dos potencias. Johnny Yu, estratega macroeconómico en Wellington Management, destaca entre otros aspectos que los avances de China en IA elevan el nivel de exigencia para las valoraciones de las tecnológicas estadounidenses.
Quizá la mayor influencia sobre el futuro de la IA a medio plazo no esté en manos de los tecnólogos que desarrollan y entrenan los modelos, sino de los responsables políticos, que determinarán hasta dónde y con qué rapidez podrá extenderse esta tecnología y cómo regularla a medida que avance su adopción. La reducción de la brecha de rendimiento entre los LLM de EE. UU. y China aumenta también la presión sobre reguladores y responsables políticos, obligados a elegir entre frenar el avance tecnológico en favor