Los CEOs temen que la IA provoque despidos masivos y transformaciones laborales significativas en sus industrias.
La inteligencia artificial (IA) ha llegado con la promesa de mejorar y optimizar procesos en diversas industrias. Sin embargo, la realidad sobre su impacto en el empleo es más compleja de lo que muchos líderes tecnológicos afirman. A pesar de las declaraciones públicas que sugieren que no habrá una pérdida significativa de empleos, algunos CEOs han admitido en privado que la IA está detrás de las reducciones de personal, como señala Rudro Chakrabarti en Yahoo Finance.
En una reciente entrevista en el programa “The Diary of a CEO”, el director ejecutivo de Uber Tech, Dara Khosrowshahi, abordó esta discrepancia. Cuando el presentador, Steven Bartlett, le preguntó sobre la diferencia entre lo que se dice públicamente y lo que se reconoce en privado, Khosrowshahi no dudó en estar de acuerdo. Reveló que ha escuchado conversaciones entre ejecutivos sobre la “enorme disrupción” que anticipan debido a la IA, mientras que en foros como CNBC o Davos, estos mismos líderes aseguran que todo estará bien.
Khosrowshahi explicó que ser demasiado honesto sobre la posible pérdida de empleos podría asustar a los inversores y complicar la obtención de fondos. No se detuvo en su análisis, estimando que la IA podría reemplazar entre el 70% y el 80% de los trabajos humanos en un futuro cercano. Predijo que los empleos intelectuales podrían desaparecer en 10 años, mientras que los trabajos físicos, como la conducción y la logística, podrían verse afectados en un plazo de 15 a 20 años.
El impacto de la IA en el empleo no es solo una teoría. En 2026, los despidos relacionados con la IA ya son una realidad. Jack Dorsey, CEO de Block Rg-A, recortó aproximadamente 4,000 puestos de trabajo en febrero, lo que representa casi el 40% de su plantilla. Dorsey fue claro al afirmar que las herramientas de IA han “cambiado radicalmente la forma de crear y gestionar una empresa”.
No es un caso aislado. Atlassian Rg-A también eliminó 1,600 puestos de trabajo, citando la “era de la IA”. Además, Meta está considerando recortes de hasta un 20%, lo que podría afectar a más de 15,000 empleados, en parte para compensar el alto gasto en infraestructura de IA, aunque la empresa ha calificado esta información como especulativa. Otras compañías como Crypto.com, eBay y Pinterest Rg-A han mencionado la IA en sus recientes anuncios de reducción de personal.
Las cifras a nivel macro son alarmantes. Según la consultora de recolocación Challenger, Gray & Christmas, en 2025, las empresas atribuyeron la IA a 55,000 despidos, una cifra 12 veces mayor que la de solo dos años antes. Este aumento en los despidos relacionados con la IA plantea preguntas sobre el futuro del trabajo y la necesidad de adaptarse a un entorno laboral en constante cambio.
En conclusión, aunque la inteligencia artificial promete mejorar la eficiencia y optimizar procesos, su impacto en el empleo es innegable y preocupante. Los líderes empresariales deben ser transparentes sobre los efectos de esta tecnología en la fuerza laboral, y es crucial que se implementen estrategias para mitigar la pérdida de empleos y preparar a los trabajadores para un futuro donde la IA desempeñará un papel central. La adaptación y la formación serán clave para enfrentar los desafíos que se avecinan en el mundo laboral.