El talento como motor de la biotecnología españolaEl talento como motor de la biotecnología españolaEl talento como motor de la biotecnología española
Casos como el de Oryzon Genomics, junto a muchas otras compañías biotecnológicas y tecnológicas españolas, están desmontando el viejo cliché de una nación poco sofisticada desde el punto de vista científico o tecnológico. Y lo que demuestra esta historia es algo muy simple, pero muy importante: el trabajo bien hecho termina brillando por sí mismo, con independencia de su lugar de origen.
Hoy, aquella misma molécula que sorprendió a aquel inversor está siendo evaluada en seis ensayos clínicos en cáncer de pulmón microcítico y distintos cánceres hematológicos en Estados Unidos, todos ellos financiados por el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos o por centros de referencia como Yale University, que desean ofrecer a sus pacientes nuestra alternativa terapéutica de forma experimental.
Uno de estos centros presentó en ASH, en diciembre del año pasado, datos extraordinariamente prometedores: el 100% de los pacientes obtuvo una respuesta clínica y el 90% alcanzó una remisión completa, la mejor respuesta que puede lograrse en un paciente oncológico. En junio, en Estocolmo, se presentarán nuevos datos con un mayor número de pacientes. Confiamos en que estas altísimas tasas de respuesta se mantengan y refuercen la esperanza de poder acelerar el acceso de nuestra molécula a los pacientes.
Pero este esfuerzo no es exclusivo de Estados Unidos. Oryzon ha desarrollado y sigue desarrollando sus programas en estrecha colaboración con hospitales y centros de investigación de excelencia en Europa y muy especialmente, en España, contribuyendo a un ecosistema científico-clínico verdaderamente internacional y de primer nivel.
Más allá del valor clínico de estos avances, hay una reflexión de fondo que merece ser subrayada: España es capaz de generar talento, retenerlo y convertirlo en innovación de alto impacto.
Oryzon cambió su historia hace ya casi quince años, cuando decidió convertirse en una compañía biofarmacéutica centrada en el desarrollo de fármacos experimentales. Incorporamos a químicos médicos, farmacólogos, bioestadísticos, biólogos moleculares y muchos otros perfiles de altísimo nivel que han contribuido, de forma coral, al éxito colectivo en el que hoy nos encontramos.
Oryzon ha sido también cantera de nuevas iniciativas empresariales. Algunos de los responsables de áreas y departamentos clave de nuestra organización lideran hoy otras compañías biotecnológicas con notable éxito.
Por eso, la reflexión sobre el talento debe ocuparnos a todos. La biotecnología es un sector capaz de generar empleo de muy alta calidad. Hoy existen en España empresas biotecnológicas de enorme valor, y el ecosistema nacional ha alcanzado un grado de madurez y excelencia muy destacable. En particular, el hub biotecnológico de Barcelona empieza a ser reconocido como uno de los más importantes de Europa, reforzado con la llegada de centros de investigación de grandes multinacionales.
En un