Reverse Convertible BondsReverse Convertible BondsReverse Convertible Bonds
Los RCB están estructurados para combinar dos mundos bien conocidos por los inversores: el de las acciones y el de los bonos.
Al igual que ocurre con los bonos tradicionales, los compradores de RCB reciben el pago de un cupón de intereses predeterminado, normalmente a un nivel que los bonos convencionales no suelen ofrecer. Esta mejora de rentabilidad tiene una contrapartida: el reembolso al vencimiento depende de la evolución del activo subyacente.
Dicho de otro modo, los RCB tienen un perfil de riesgo-rentabilidad intermedio entre el de un bono y el de una acción: son más seguros que una acción, pero más arriesgados que un bono.
En su versión más simple, el RCB combina:
– un bono, que proporciona un cupón fijo de forma periódica.
– y una posición corta en una opción put, que financia el cupón elevado y establece la condición de reembolso.
¿Cuál es esta condición?
Si, en la fecha de vencimiento, el activo subyacente se mantiene por encima del precio de ejercicio, independientemente de que lo haya cruzado durante la vida del producto, la opción put expira sin valor y el inversor recibe el valor nominal del bono más el cupón.
Si, por el contrario, el activo subyacente finaliza por debajo del precio de ejercicio, la opción put se ejerce contra el inversor, que recibe el valor nominal del bono más el cupón, ajustado por el rendimiento negativo del subyacente. Esto introduce un riesgo a la baja, ya que el comportamiento del activo subyacente puede llegar a anular completamente el cupón e incluso afectar al capital invertido. Por esta razón, se suele decir que, al cruzarse el precio de ejercicio, se “entrega la acción” .1
Ejemplo numérico
Supongamos que un inversor se interesa por un RCB con un valor nominal de 1.000 € y un cupón anual del 8 % (8 % x 1.000 € = 80 € de cupón), cuyo activo subyacente es el índice ABC, que actualmente cotiza a 100 €.
El precio de ejercicio se sitúa en el 100% (100 €), con un vencimiento de 1 año. El inversor decide comprar el producto en la fecha de emisión, momento en el que el RCB cotiza al 100 %. Conviene recordar que estos productos cotizan en porcentaje del valor nominal, de forma similar a las obligaciones corporativas.
Caso 1:
Sí, en la fecha de vencimiento, el índice ABC cotiza a 120 € (+20 %), al encontrarse por encima del precio de ejercicio, el inversor recibe el valor nominal más el cupón, es decir, 1.080 € (+8 %). El inversor no participa en las subidas del activo subyacente.
Caso 2:
Sí, en la fecha de vencimiento, el índice ABC cotiza a 105 € (+5 %), se da la misma situación que en el Caso 1 y el inversor recibe igualmente 1.080 € (+8 %).
Caso 3:
Si el activo subyacente finaliza exactamente en 100 €, tocando el precio de ejercicio, el inversor recibe el nominal (1.000 €), el cupón (80 €), y un rendimiento del subyacente del 0 %, lo que supone un reembolso total de 1.080 € (+8 %).
Caso 4