Acuerdo entre EE. UU. e Irán: preguntas clave para los mercadosAcuerdo entre EE. UU. e Irán: preguntas clave para los mercadosAcuerdo entre EE. UU. e Irán: preguntas clave para los mercados
Después de más de 100 días desde el estallido de la guerra en Oriente Medio, EE. UU. e Irán alcanzaron la semana pasada un acuerdo provisional que los mercados han acogido como un paso significativo hacia la resolución del conflicto: una prórroga del alto el fuego de 60 días, la reapertura del estrecho de Ormuz y el fin del bloqueo naval estadounidense.
Los mercados financieros se recuperaron ante la noticia, encabezados por el Nasdaq Composite, que impulsó al alza al S&P 500, mientras que el precio del crudo caía por debajo de los 80 dólares, un nivel que no se veía desde que comenzó el conflicto a finales de febrero.
Sin embargo, aunque esta reacción del mercado es racional, ya que la apertura del estrecho elimina una amenaza significativa para el consumidor y limita un mayor perjuicio económico, los inversores deberían ser cautelosos a la hora de sacar conclusiones excesivas de lo que se ha acordado.
Tal y como lo vemos, estamos más cerca de la línea de salida que de la de meta. Aún quedan por delante complejas negociaciones sobre materiales nucleares, el levantamiento de las sanciones y la gestión futura del propio estrecho, e Irán tiene un largo historial de evasivas y de poner a prueba los límites precisamente en este tipo de procesos prolongados.
Un acuerdo para hablar de un acuerdo
El acuerdo, firmado el pasado viernes y presentado como un breve memorándum de entendimiento, no contiene, por lo que podemos apreciar, ningún compromiso duradero. Sus medidas más tangibles son la reapertura del estrecho y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, ambas significativas, pero ninguna de ellas supone una solución.
La cuestión del programa nuclear sigue siendo el tema más crítico. Según la Agencia Internacional de Energía Atómica, Irán sigue disponiendo actualmente de unos 440 kg (casi 1.000 libras) de uranio altamente enriquecido. En virtud del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) de 2015 de la Administración Obama, Irán tenía restringidas sus reservas a aproximadamente una trigésima parte de esa cantidad.
Convertir las garantías del presidente Trump sobre la cuestión nuclear en compromisos verificables y supervisados probablemente requerirá grandes equipos de expertos y un esfuerzo diplomático sostenido durante un largo período de tiempo. Por lo tanto, resulta difícil imaginar que se alcance un acuerdo nuclear integral en los próximos 60 días. La negociación del JCPOA llevó unos 18 meses, y se considera que el actual régimen iraní es más intransigente.
La reapertura del estrecho también llevará tiempo. Aún no está claro el alcance de las minas en la vía navegable, y las operaciones de desminado, en las que probablemente participarán las marinas europeas junto con la estadounidense, podrían durar gran parte de los primeros 30 días del alto el fuego. Según algunas estimaciones, es posible que los niveles de tráfico marítimo previos a la guerra no se recuperen hast